martes, 31 de enero de 2012

Jesús comienza su actividad evangelizadora en Cafarnaún

Cafarnaún era una ciudad importante, cruce de caminos, al lado del lago de Galilea, y lo que ocurriera allí tendría más repercusión que en Nazaret, el pueblo donde vivía Jesús con su familia.
Este video nos ayudará a conocerlo mejor.

lunes, 30 de enero de 2012

fiestas en nuestras parroquias

               Tras dejar el tiempo navideño, nuestras parroquias nos regalan                                           
               la intercesión y el ejemplo de algunos santos, que acompañan
               la Misa de la fiesta con la reunión familiar en torno a
               suculentos botelos, reclamo de nuestra variada gastronomía.
       
                      No viene mal unas pinceladas de la vida de
                estos ilustres de la fe y del amor a Dios y al prójimo


                
17 de enero   -   San Antonio Abad
Conocemos la vida del abad Antonio, cuyo nombre significa "floreciente"  y al que la tradición llama el Grande, principalmente a través de la biografía redactada por su discípulo y admirador, san Atanasio, a fines del siglo IV.
Este escrito, fiel a los estilos literarios de la época y ateniéndose a las concepciones vigentes acerca de la espiritualidad, subraya en la vida de Antonio -más allá de los datos maravillosos- la permanente entrega a Dios en un género de consagración del cual él no es históricamente el primero, pero sí el prototipo.
En su juventud, Antonio, egipcio hijo de acaudalados campesinos, se sintió conmovido por las palabras de Jesús, en el marco de una celebración eucarística: "Si quieres ser perfecto, ve y vende todo lo que tienes y dalo a los pobres..."
Así lo hizo el rico heredero, reservando sólo parte para una hermana, a la que entregó, parece, al cuidado de unas vírgenes consagradas.
Llevó inicialmente vida apartada en su propia aldea, pero pronto se marchó al desierto, adiestrándose en las prácticas eremíticas junto a un cierto Pablo, anciano experto en la vida solitaria.
En su busca de soledad y el desarrollo de su  experiencia, fijó su residencia entre unas antiguas tumbas, como gesto profético, liberador. Los hombres de su tiempo temían a los cementerios, que creían poblados de demonios. La presencia de Antonio entre los abandonados sepulcros era un claro mentís a tales supersticiones y proclamaba el triunfo de la resurrección. Todo es de Dios, que en Cristo lo ha redimido todo; la fe descubre siempre nuevas fronteras donde extender la salvación.
Pronto la fama de su ascetismo se propagó y se le unieron muchos fervorosos imitadores, a los que organizó en comunidades de oración y trabajo. Dejando sin embargo esta exitosa obra, se retiró  a una soledad más estricta en pos de una caravana de beduinos que se internaba en el desierto.
No sin nuevos esfuerzos y desprendimientos personales, alcanzó la cumbre de sus dones carismáticos, logrando conciliar el ideal de la vida solitaria con la dirección de un monasterio cercano, e incluso viajando a Alejandría para terciar en las interminables controversias arriano-católicas que marcaron su siglo.
Sobre todo, Antonio, fue padre de monjes, demostrando en sí mismo la fecundidad del Espíritu. Una multisecular colección de anécdotas, que nos ha legado la tradición, lo revela poseedor de una espiritualidad incisiva, casi intuitiva, pero siempre genial, desnuda como el desierto que es su marco y sobre todo implacablemente fiel a la sustancia de la revelación evangélica. Se conservan algunas de sus cartas, cuyas ideas principales confirman las que Atanasio le atribuye en su "Vida".
Antonio murió muy anciano, hacia el año 356, en las laderas del monte Colzim, próximo al mar Rojo; al ignorarse la fecha de su nacimiento, se le ha adjudicado una improbable longevidad, aunque ciertamente alcanzó una edad muy avanzada.
La figura del abad delineó casi definitivamente el ideal monástico que perseguirían muchos fieles de los primeros siglos.
No siendo hombre de estudios, no obstante, demostró con su vida lo esencial de la vida monástica, que intenta ser precisamente una esencialización de la práctica cristiana: una vida bautismal despojada de cualquier aditamento.
Para nosotros, Antonio encierra un mensaje aún válido y actualísimo: el monacato del desierto continúa siendo un desafío: el del seguimiento extremo de Cristo, el de la confianza absoluta en el poder del Espíritu de Dios.



SAN Sebastián (mártir)
Nacimiento: 256 Narbona   Fallecimiento: 288 Roma
Festividad: 20 enero (Iglesia Católica), 18 diciembre (Ortodoxa)
Atributos: flechas
San Sebastián fue soldado del ejército romano del emperador Diocleciano, quien -desconociendo que era cristiano- lo nombró jefe de la primera corte de la guardia pretoriana imperial.
Nació en Narbona (Francia) en el año 256, pero se educó en Milán. Cumplía con la disciplina militar, pero no participaba en los sacrificios de idolatría. Como buen cristiano, ejercitaba el apostolado entre sus compañeros, visitaba y alentaba a los cristianos encarcelados por causa de su religión. Fue denunciado al emperador Maximiano, quien lo obligó a escoger entre ser su soldado o seguir a Jesucristo.
El santo escogió la milicia de Cristo; decepcionando al emperador, le amenazó de muerte, pero Sebastián, convertido en soldado de Cristo por la confirmación, se mantuvo firme en su fe. Enfurecido Maximiano, le condenó a morir: los soldados del emperador lo llevaron al estadio, lo desnudaron, lo ataron a un poste y lanzaron sobre él una lluvia de saetas, dándolo por muerto. Sin embargo, sus amigos, se acercaron y al verlo todavía con vida lo llevaron a casa de Irene, una noble cristiana romana que lo mantuvo escondido y curó las heridas hasta que quedó restablecido.
Sus amigos le aconsejaron que se ausentara de Roma, pero Sebastián se negó. Se presentó con valentía ante el emperador, desconcertado porque lo daba por muerto, y le reprochó con energía su conducta por perseguir a los cristianos. Maximiano mandó que lo azotaran hasta morir, y los soldados cumplieron esta vez sin errores y tiraron su cuerpo en un lodazal. Los cristianos lo recogieron y lo enterraron en la Vía Apia, en la célebre catacumba que lleva su nombre. Murió en el año 288.

Culto
El culto a San Sebastián es muy antiguo; es invocado contra la peste y contra los enemigos de la religión, y además es llamado "el Apolo cristiano" ya que es uno de los santos más reproducidos por el arte en general.  Su fiesta se celebra el 20 de enero y ha estado siempre unida a la de San Fabián, en la festividad de los Santos Mártires.


SAN TIRSO, MÁRTIR  28 de enero     Como el acero toledano

La devoción a San Tirso está extendida en toda España y, muy especialmente en la provincia de León. Es Patrono de Villafranca del Bierzo y de muchos otros pueblos leoneses, su  fiesta se celebra el día 28 de Enero.
    En la primera mitad del siglo III, Tirso era un fornido atleta cuyo oficio era la vida del circo. En aquel tiempo gobernaba en Cesárea de Bitinia un tal Cambricio, acérrimo perseguidor de cristianos, quien había detenido y ordenado degollar a un valiente cristiano llamado Leucio, por ello, Tirso se enfrentó al gobernador exhortándole a que no se derramara más sangre inocente en nombre de los dioses falsos a los que adoraba. 

El odio del emperador Decio a los cristianos es un incendio en los dominios de Roma. Prenden sus llamaradas en los satélites repartidos a lo largo de las Pro­vincias del Imperio y en Cesárea de Bitinia, Combricio, el gobernador persigue a sangre y fuego a los seguidores de Cristo. A esta ciudad llega un catecúmeno español,  de Toledo. Siente la fe tan viva como un mártir. Presencia el suplicio de San Leoncio y admirado de la constancia de este héroe del Cristianismo, atrevido y valeroso, se presenta ante el tirano, para pedir respeto para la religión de Jesucristo; pues, ¿Qué mayor bien puede haber para los hombres que el de su eterna felicidad? Y siendo innegable este principio, ¿qué razón te mueve para querer obligarlos a que tributen culto a unas vanas estatuas y que los nieguen al verdadero Dios?
La amonestación o reproche de Tirso  sorprendió mucho al gobernador, pues sabía que Tirso siempre había sido pagano.
    Con valentía, Tirso dijo a Cambricio que era cristiano, y, si era preciso moriría en defensa de la verdad. El Soberano le mandó detener y le sometió a diversas torturas, entre ellas, con el fin de descuartizarle, ordenó que dos corpulentos esbirros le serrasen por la mitad.
       Con ayuda divina, ante la gran sorpresa de Cambricio Tirso salió ileso de todos los tormentos.
        Son los verdugos Sabino y Víctor los encargados de esta inhumanidad, pero la sierra no se mueve, no toca al Mártir. Levanta Tirso los ojos y las manos al Cielo, Obrador de, tantos prodigios, y pide unirse para siempre con Cristo. Un día 28 de enero, por el año 252, Tirso entra triunfalmente  en Cielo.
 
. San Isidoro de Sevilla le incluyó en el Ofició mozárabe. Se celebra su fiesta el 28 de enero.



                                                                    2 de febreo

Presentación de Jesús en el Templo

La Presentación de Jesús en el Templo de Jerusalén es un episodio de la vida de Jesús narrado por el Lucas el Evangelista en el Nuevo Testamento (Lucas 2,22-40). La fiesta de la Presentación se celebra el día dos de febrero. Por asociación de actos y de simbolismos se celebra el mismo día la Purificación de la Virgen, llamada también fiesta de las Candelas o de la Virgen de Candelaria. La iglesia bizantina la convirtió en una fiesta solemne muy importante.
Y como se cumplieron los días de la purificación de ella, conforme á la ley de Moisés, le trajeron á Jerusalen  para presentarle al Señor
María y José llevaron a Jesús al templo y según la costumbre, ofrecieron como sacrificio dos tórtolas. En el templo se encontraba Simeón que tenía fama de ser un hombre justo. Al verlos tuvo la convicción de que actuaba impulsado por el Espíritu, le tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo el Nunc dimittis. Las escrituras lo narran así:
Y los bendijo Simeón, y dijo a  su madre María: He aquí, éste es puesto para caída y para levantamiento de muchos en Israel;
La profetisa Ana vivía en el templo y al presenciar aquel acontecimiento comenzó a hablar del Niño a todo aquel que esperaba la redención de Jerusalén:
Estaba también allí Ana, profetisa, hija de Phanuel, de la tribu de Aser; la cual había venido en grande edad, y había vivido con su marido siete años desde su virginidad. Y ésta, sobreviniendo en la misma hora, juntamente confesaba al Señor, y hablaba de Él á todos los que esperaban la redención  en Jerusalen.

Representaciones en el arte
La primera vez que se trata este tema artísticamente es en el mosaico del arco triunfal de la iglesia de Santa María la Mayor de Roma, del siglo V donde figuran los cuatro protagonistas. Por lo general la escena es representada con María ofreciendo al Niño a Simeón, o Simeón con el Niño y María haciendo la ofrenda de las tórtolas. En algún rincón se encuentra casi siempre Ana la profetisa y a veces también José. El pintor holandés Rembrandt repitió este tema en varias ocasiones.



3 de febrero --- San Blas


Blas nació en Armenia. Al principio ejercía la medicina, y aprovechaba la gran influencia que le daba su calidad de excelente médico para hablarles a sus pacientes de Jesucristo, y hacer discípulos suyos. Al conocer su gran santidad, el pueblo lo eligió obispo de Sebaste, (al sur de Rusia).  
                                                  
Cuando estalló la persecución de Diocleciano, se escondió en una cueva de la montaña, y desde allí dirigía y animaba a los cristianos perseguidos y por la noche bajaba a la ciudad a ayudarles y a socorrer y consolar a los que estaban en las cárceles, y a llevarles la Eucaristía. 

Cuenta la tradición que a la cueva llegaban las fieras heridas o enfermas y él las curaba. Y los animales venían en gran cantidad a visitarlo. Un día vio que llegaban los cazadores del gobierno y espantó a las fieras para librarlas.  Los cazadores, en venganza, se lo llevaron preso. Su llegada a la ciudad fue un paseo triunfal, pues todas las gentes, aun las no cristianas, salieron a aclamarlo como santo benefactor y amigo de todos.   

El gobernador le ofreció ventajas temporales si dejaba el cristianismo, pero San Blas proclamó que él sería amigo de Jesús y de su santa religión hasta el final de su vida. Entonces fue apaleado brutalmente y le desgarraron su espalda. Pero durante todo este feroz martirio, el santo no profirió ni una sola queja. El rezaba por sus verdugos y para que todos los cristianos perseveraran en la fe. El gobernador, al ver que el santo no dejaba de proclamar su fe en Dios, decretó que le cortaran la cabeza. Y cuando lo llevaban hacia el martirio iba bendiciendo a la multitud que lo miraba llena de admiración y su bendición obtenía la curación de muchos.
Una mujer tenía a su hijito agonizando porque se le había atravesado una espina de pescado en la garganta. Corrió hacia un sitio por donde debía pasar el santo. Se arrodilló y le presentó al enfermito que se ahogaba. San Blas colocó sus manos sobre la cabeza y rezó por él. La espina desapareció y el niño recobró su salud. El pueblo lo aclamó entusiasmado.  
                                                                              
Le cortaron la cabeza el año 316. Y después de su muerte empezó a obtener muchos milagros de Dios en favor de los que le rezaban. Se hizo tan popular que sólo en Italia llegó a tener 35 templos dedicados a él. Su país, Armenia, se hizo cristiano pocos años después de su martirio.         
                                                                                         
Es Patrono de los cazadores, y los fieles le invocan como eficaz protector contra las enfermedades de la garganta. 

A San Blas, tan amable y generoso, pidámosle que nos consiga de Dios la curación de las enfermedades corporales de la garganta, pero sobre todo que nos cure de aquella enfermedad espiritual de la garganta que consiste en hablar de todo lo que no se debe hablar y en sentir miedo de hablar de nuestra santa religión y de nuestro amable Redentor, Jesucristo.

jueves, 12 de enero de 2012

agradecimiento

Desde esta humilse página, agradecemos a la revista www.valnatura.org, por su labor en pro de los valores culturales y ecológicos de nuestra comarca, y especialmente por hacer mención  a nuestro hermoso belén artesano, a la vez que invitan a visitarlo.
aprovecho la ocasión para informar de que aún está disponible para ser visitado uno de los belenes más fieles a lo que la navidad cuenta, que, además de ayudar a pasar una tarde entretenida con sus figuras, sus movimientos, sus escenas, sus sorpresas, despierta el lado contemplativo de las personas y suscita una mirada entrañable a la experiencia de encuentro con el Dios que se ha echo Niño en Belén.


Por si a alguien no le fuese posible, acudir a Rubiá, nuestro hermoso pueblo, para verlo, aquí va un enlace para una breve muestra
https://picasaweb.google.com/101855984995239535217/2011123002##

una grata noticia que necesita confirmarse, con tu ayuda

 
Para difundidlo entre vuestros contactos ..

JMJ Príncipe de Asturias

La JMJ puede ser Premio Príncipe de Asturias. Ha llegado la grata noticia de proponer la Jornada Mundial de la Juventud Madrid 2011 para la Candidatura al Premio Príncipe de Asturias a la Concordia, tras el impacto mundial que han tenido estas jornadas, donde hemos podido comprobar que la J.M.J. no solo ha conseguido movilizar de una manera muy significativa a jóvenes de todo el mundo, sino que los ha llenado de mensajes de esperanza que inundan sus corazones de ilusión y alegría de vivir los valores éticos y morales del humanismo cristiano, que pretende conseguir un mundo mejor basado en la fraternidad, la justicia y la solidaridad, la comunión de un estilo de vivir basado en el amor para con todos y el respeto para las legítimas opciones diversas, y ha puesto de manifiesto la amplia capacidad de convocatoria y liderazgo mundial que tiene el Papa Benedicto XVI, como antes la tuvo su antecesor Juan Pablo II, sobre una generación de jóvenes comprometidos con unos valores sustentados en el mensaje de Jesucristo.



Solo hay que rellenarlo y pulsar en Submit (Enviar)
 

recuperando el ritmo del año litúrgico

        Como en muchas parroquias celebran
             a este santo ilustre, y donde no hay fiesta, si que se le tiene
            en cuenta en las oraciones personales, ahí va una síntesis de
            su vida, por si su ejemplo cautiva y anima a seguir el hermoso 
            camino de Jesucristo, el Hijo de Dios que se hizo por hombre,
            para elevarnos a nosotros a  su misma vida divina.


                               17 de enero   -   San Antonio Abad
Conocemos la vida del abad Antonio, cuyo nombre significa "floreciente"  y al que la tradición llama el Grande, principalmente a través de la biografía redactada por su discípulo y admirador, san Atanasio, a fines del siglo IV.
Este escrito, fiel a los estilos literarios de la época y ateniéndose a las concepciones entonces vigentes acerca de la espiritualidad, subraya en la vida de Antonio -más allá de los datos maravillosos- la permanente entrega a Dios en un género de consagración del cual él no es históricamente el primero, pero sí el prototipo.
En su juventud, Antonio, que era egipcio e hijo de acaudalados campesinos, se sintió conmovido por las palabras de Jesús, que le llegaron en el marco de una celebración eucarística: "Si quieres ser perfecto, ve y vende todo lo que tienes y dalo a los pobres...".
Así lo hizo el rico heredero, reservando sólo parte para una hermana, a la que entregó, parece, al cuidado de unas vírgenes consagradas.
Llevó inicialmente vida apartada en su propia aldea, pero pronto se marchó al desierto, adiestrándose en las prácticas eremíticas junto a un cierto Pablo, anciano experto en la vida solitaria.
En su busca de soledad y el desarrollo de su  experiencia, fijó su residencia entre unas antiguas tumbas, como gesto profético, liberador. Los hombres de su tiempo temían a los cementerios, que creían poblados de demonios. La presencia de Antonio entre los abandonados sepulcros era un claro mentís a tales supersticiones y proclamaba el triunfo de la resurrección. Todo es de Dios, que en Cristo lo ha redimido todo; la fe descubre siempre nuevas fronteras donde extender la salvación.
Pronto la fama de su ascetismo se propagó y se le unieron muchos fervorosos imitadores, a los que organizó en comunidades de oración y trabajo. Dejando sin embargo esta exitosa obra, se retiró  a una soledad más estricta en pos de una caravana de beduinos que se internaba en el desierto.
No sin nuevos esfuerzos y desprendimientos personales, alcanzó la cumbre de sus dones carismáticos, logrando conciliar el ideal de la vida solitaria con la dirección de un monasterio cercano, e incluso viajando a Alejandría para terciar en las interminables controversias arriano-católicas que marcaron su siglo.
Sobre todo, Antonio, fue padre de monjes, demostrando en sí mismo la fecundidad del Espíritu. Una multisecular colección de anécdotas, que nos ha legado la tradición, lo revela poseedor de una espiritualidad incisiva, casi intuitiva, pero siempre genial, desnuda como el desierto que es su marco y sobre todo implacablemente fiel a la sustancia de la revelación evangélica. Se conservan algunas de sus cartas, cuyas ideas principales confirman las que Atanasio le atribuye en su "Vida".
Antonio murió muy anciano, hacia el año 356, en las laderas del monte Colzim, próximo al mar Rojo; al ignorarse la fecha de su nacimiento, se le ha adjudicado una improbable longevidad, aunque ciertamente alcanzó una edad muy avanzada.
La figura del abad delineó casi definitivamente el ideal monástico que perseguirían muchos fieles de los primeros siglos.
No siendo hombre de estudios, no obstante, demostró con su vida lo esencial de la vida monástica, que intenta ser precisamente una esencialización de la práctica cristiana: una vida bautismal despojada de cualquier aditamento.
Para nosotros, Antonio encierra un mensaje aún válido y actualísimo: el monacato del desierto continúa siendo un desafío: el del seguimiento extremo de Cristo, el de la confianza absoluta en el poder del Espíritu de Dios.

viernes, 16 de diciembre de 2011

una bonita historia

aHORA QUE  nos acercamos a las fiestas más entrañables del año,
y en las que los corazones de todos se ensanchan
y nos mueven de especial manera a la compasión,
a la solidaridad y a la lluvia de buenos sentimientos, ...
te invito a ver esta historia y conmover tu alma y actuar en consecuencia.

el enlace es el siguiente:  http://www.salvaunviejo.com/

miércoles, 14 de diciembre de 2011

cuarto domingo de adviento

  
CUARTO DOMINGO DE ADVIENTO

(18 de diciembre)



PRESIDENTE: En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo.

TODOS: Amén

PRESIDENTE: Os saludo como delegad@ de nuestro párroco. En su ausencia nos reunimos para celebrar el Domingo, día del Señor y día de la Comunidad.

MONITOR: Comenzamos encendiendo los cuatro cirios de la Corona de Adviento, que nos señalan que ya estamos en el camino final hacia la fiesta de la Navidad.


CANTO:

vigilantes encendemos la corona del aviento,
en los cirios ofrecemos cuatro etapas de un encuentro.

(Se trae y se enciende la primera vela de la Corona).
 
 Cuatro cirios encendemos ya en la cumbre del adviento.
 Todo es gracia, luz y fuego a la hora del encuentro,     

  Vigilantes encendemos la corona del aviento,
  en los cirios ofrecemos cuatro etapas de un encuentro.


MONITOR: No podía faltar en el Adviento la figura de María. Ella es la mujer que espera, que escucha al Señor y cumple lo que le pide. Gracias a María, Dios pudo nacer. Gracias a ella, la esperanza es realidad.


PRESIDENTE: ¡Necesitamos tu perdón, Padre¡ Experimentando el perdón gozamos esta vida que Tú nos regalas y podemos ser testigos de tu amor en el mundo. Por eso ahora nos reconocemos pecadores y pedimos tu
TODOS: yo confieso ante Dios todopoderoso, …



-  PROCLAMACIÓN DE LA PALABRA


Dos o tres lectores/as proclaman las tres lecturas y el salmo que están en el Leccionario II B Págs.    : El Evangelio, se escucha, estando TODOS DE PIE.


HOMILÍA (Sentados)


A través de las delegadas parroquiales os envío mi cordial saludo de párroco y mi palabra que quiere ser aliento y luz para esta semana. La Palabra de Dios nos da pistas para que no se nos escape la Navidad.

La presencia de Dios entre nosotros va más allá de los límites del templo, nos dice la 1ª lectura, y alcanza la totalidad de la vida del hombre, a quien Dios quiere salvar.

También en la 2ª lectura es Dios el que muestra a Pablo el proyecto que tiene para él. Este es el misterio de amor, nos dice Pablo, mantenido en secreto durante siglos, desvelado poco a poco a lo largo de toda la historia de la salvación y finalmente revelado en toda su plenitud en Cristo Jesús. Un plan para toda la humanidad, que para cada uno se concreta en el proyecto personal.                                  
De la misma manera María acepta con toda humildad el proyecto de Dios para ella, fiándose totalmente de él. San Lucas construye el relato con un doble paralelismo. En paralelo a relatos de vocación del Antiguo Testamento y en paralelo con el anuncio del nacimiento del Bautista. María, como los grandes profetas Isaías, tiene una experiencia de Dios, un ángel. Recibe la misión, pone sus objeciones y Dios le confirma en la misión. Para corroborarlo todo el Señor le da un signo: “tu pariente Isabel también ha concebido un hijo en su vejez…porque para Dios nada hay imposible”. La vocación es, pues, un proceso dinámico. Dios irrumpe en la vida del llamado, que se siente personalmente interpelado e inexorablemente lanzado al cumplimiento de la misión.
La objeción es ante todo un signo claro de la libertad del enviado. Y la opción tomada, expresada en aquel sí, hágase…. desde esa libertad queda fortalecida con el signo.

PROFESIÓN DE FE - CREDO (De pie):

Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su  único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo y nació de Santa María, Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos y al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos.
Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne  y la vida eterna. Amén

ORACIÓN DE  LOS FIELES (del libro de preces)


-       RITO DE ACCIÓN DE GRACIAS
-       Y COMUNIÓN



El  presidente trae del Sagrario el Copón y lo pone sobre el altar, todos cantan: "Alabado sea  …"



Monitor: Proclamemos la bondad de Dios y pregonemos su misericordia entrañable de Padre, puestas de manifiesto en las palabras de salvación que hemos escuchado:


Presidente: Te damos gracias, Dios, Padre bueno, por Jesucristo, tu Hijo, el pan de vida, que nos alimenta con su Cuerpo y nos pide que seamos también nosotros pan para los demás. Gloria a ti por los siglos.

Todos: Gloria a ti por los siglos.

Presidente: Como el pan de la Eucaristía ha sido amasado con muchos granos, así nosotros, tu Iglesia de Astorga en (nombre de la parroquia), vivamos en comunión fraterna, anunciando tu Reino. Gloria a ti por los siglos.

Todos: Gloria a ti por los siglos.

Presidente: Te damos gracias, Dios, Padre bueno, por Jesucristo, tu Hijo, el que es, el que viene y el que vendrá. Gloria a ti por los siglos.

Todos: Gloria a ti por los siglos.


 (Todos de rodillas se hace adoración ante el Santísimo)



Monitor: Cristo, el Señor, presente en el Sacramento de la Eucaristía, nos regala su amor y nos alimenta con el Pan de la vida. Adorémosle, en silencio, postrados de rodillas, en la postura de quien reconoce y alaba, la presencia, misteriosa pero real, de Aquel que, encarnado en el seno de María y entregado en la Cruz, glorioso y resucitado, ha querido quedarse para siempre con nosotros y se nos da en comida.


Silencio

Canto: Cantemos al amor de los amores …



Presidente: Llenos de alegría por ser hijos de Dios, digamos con fe:

Todos: Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre,
Venga a nosotros tu Reino,
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día.
Perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden,
No nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.


Presidente: Líbranos de todos los males, Señor, y concédenos la paz en nuestros días, para que, ayudados por tu misericordia, vivamos siempre libres de pecado y protegidos de toda perturbación, mientras esperamos la gloriosa venida de nuestro Salvador Jesucristo.

Todos: Tuyo es el reino, tuyo el poder y la gloria por siempre, Señor.

Presidente:  Señor Jesucristo, que dijiste a los Apóstoles: "La paz os dejo, mi paz os doy". No mires nuestros pecados, sino la fe de tu Iglesia, y, conforme a tu palabra, concédele la paz y la unidad. Tu que vives y reinas por los siglos de los siglos.

Todos: Amén.



Presidente/a: Démonos fraternalmente la paz.


    ( se puede cantar: “La paz esté con nosotros”)

Presidente: (mostrando la Hostia santa) - Este es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Dichosos los llamados a esta mesa.

Todos: Señor, no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarme.



Quien distribuya la comunión muestra la hostia a quien comulga y dice: El Cuerpo de Cristo. 
El que comulga responde:   Amén.



CANTO DE COMUNIÓN:

La virgen sueña camino, está a la espera,                


                                                      

   Al finalizar, quien ha distribuido la comunión guarda en el sagrario el copón con las hostias que han quedado y se purifica los dedos con paño purificador.




MONITOR: Proponemos hacer posible la Navidad de la generosidad y el compartir generoso, colaborando en la campaña del “kilo” que todos los años Cáritas nos invita a todas las parroquias.




-  ACCIÓN DE GRACIAS Y DESPEDIDA

Presidente: Te damos gracias Dios, Padre nuestro, por tu Hijo Jesucristo, el Señor, en la comunión del Espíritu Santo, porque nos has querido reunir en el Domingo, Pascua semanal, Día del Señor, y nos has alimentado con el pan de tu Palabra y con el pan de la Eucaristía. Concédenos experimentar en nosotros el fruto de tu Redención y mantener a esta comunidad en continua acción de gracias por el don recibido.    A Ti, ¡Oh Trinidad Santísima y único Dios verdadero!, el honor, la gloria y la alabanza por los siglos de los siglos.                             
Todos:  Amén.

Presidente: Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.                      
Todos: Amén.
Presidente/a: Vayamos en paz.